La histórica jornada vivida en Las Ventas dejó imágenes difíciles de olvidar, y una de las más comentadas tuvo como protagonista a Tana Rivera. La hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo acudió a la plaza para acompañar a su pareja, el torero Andrés Roca Rey, en una tarde marcada por un inesperado giro meteorológico que terminó convirtiéndose en uno de los episodios más singulares de esta edición de San Isidro.
Tana llegó al coso madrileño acompañada por varias amigas y evitó hacer declaraciones antes del festejo. Una vez instalada en el tendido, intentó sobrellevar el intenso calor que reinaba en la plaza antes de que el tiempo cambiara por completo. Primero recurrió a un abanico para refrescarse. Más tarde, se recogió el pelo en una imagen que recordó inevitablemente a la elegancia natural de su abuela paterna, Carmina Ordóñez. Incluso se ayudó de un ventilador de cuello mientras compartía risas con quienes la acompañaban.

Sin embargo, el sofocante ambiente dio paso a una fuerte tormenta. La lluvia comenzó a caer con intensidad sobre Las Ventas y obligó a muchos asistentes a buscar refugio. Tana abrió un paraguas e intentó protegerse del aguacero, aunque terminó completamente empapada. A pesar de los truenos, los relámpagos y la impresionante cantidad de agua que cayó sobre la plaza, decidió permanecer en su asiento hasta que Andrés Roca Rey concluyó su actuación.

Al abandonar el recinto, atendió brevemente a los periodistas mientras trataba de resguardarse con su abanico. «Está diluviando. Estoy empapada», comentó con naturalidad. Cuando le preguntaron por la actuación del diestro peruano, respondió con humor: «Bien, con mucha lluvia, ¿no lo veis?».

El torero, de 29 años, atraviesa además un momento especialmente significativo tras recuperarse completamente del grave percance sufrido el pasado 23 de abril en la Maestranza. Tana presenció aquella angustiosa cogida junto a su padre, Fran Rivera. Después de unos primeros momentos cargados de preocupación, la intervención médica resultó exitosa y la evolución fue mucho más rápida de lo previsto. En un tiempo récord, Roca Rey regresó a los ruedos y Tana volvió a ocupar un lugar destacado entre el público para brindarle todo su apoyo.

Con el paso de las semanas, la pareja ha retomado también su vida social.

El pasado 9 de mayo reaparecieron juntos en la Primera Comunión del hijo de María García de Jaime y Tomás Páramo. Posteriormente, fueron vistos paseando de la mano por Madrid, mostrando la solidez de una relación que parece avanzar con paso firme. Además, cuentan con la aprobación de sus seres queridos. Fran Rivera dejó clara su postura al afirmar que lo único que desea es la felicidad de su hija y que, mientras ella esté bien, la familia se siente plenamente satisfecha.

La historia de amor entre Tana Rivera y Andrés Roca Rey salió a la luz el 10 de abril. En aquel momento se reveló que mantenían una relación sentimental relativamente reciente y que habrían comenzado a salir poco antes de Semana Santa.
Tan solo un día después de conocerse públicamente la noticia, Tana acudió a la Corrida de Primavera celebrada en Brihuega para apoyar al torero, confirmando así el vínculo que mantenía con una de las grandes figuras actuales del toreo. Entonces explicó que siempre había acudido a los toros y que la afición taurina forma parte de su identidad desde pequeña.
La imagen definitiva llegó apenas veinticuatro horas más tarde, cuando ambos fueron fotografiados juntos durante la celebración del cumpleaños del empresario y aristócrata Marco Juncadella Hohenlohe, esposo de la influencer Lucía Bárcena. Desde ese instante, decidieron dejar de ocultarse y vivir su relación con total naturalidad, sin renunciar a compartir juntos los momentos importantes que van marcando su historia.
