Era una soleada mañana de sábado cuando Anna finalmente se permitió relajarse. Abrió las ventanas para que entrara aire fresco, preparó café y se sentó a la mesa a mirar tranquilamente su teléfono. Todo parecía normal, hasta que escuchó un leve rasguño.
Al principio, pensó que provenía del exterior: tal vez un pájaro golpeando la ventana o los vecinos de arriba moviendo algo pesado. Pero el sonido se hizo más agudo, más cercano, hasta que se dio cuenta de que provenía del interior de su propio apartamento.
Sus ojos recorrieron lentamente la habitación… y entonces lo vio.
Algo se aferraba a la pared, a medio camino entre el suelo y el techo. Al principio, a la luz del día, parecía casi una sombra, pero las sombras no se mueven por sí solas. Entrecerró los ojos, con el corazón acelerado, mientras la figura se movía. Su cuerpo era más grande que cualquier insecto que hubiera visto jamás, con una forma extraña y retorcida que parecía ondular de forma antinatural mientras trepaba hacia arriba.
Anna dejó caer el teléfono, sorprendida, y el ruido resonó en el silencioso apartamento. Agarró el objeto más cercano, una revista enrollada, pero se quedó paralizada, demasiado asustada para acercarse. La luz del sol entraba en la habitación, resaltando el contorno de la cosa. Le pareció ver pelo, o tal vez cerdas, y dos ojos brillantes que reflejaban la luz como el cristal.
Entonces, en un repentino movimiento borroso, se lanzó a través de la pared y desapareció en la esquina donde estaba su estantería. Anna se apresuró a avanzar, apartando los libros y alumbrando con la linterna de su teléfono detrás de los estantes. Nada. Ni rastro.
Pero cuando dio un paso atrás, se fijó en unos arañazos recientes en la pintura de la pared, marcas largas y finas que ayer no estaban allí.
Incluso ahora, cada mañana, cuando se sienta con su café, Anna no puede dejar de mirar esa pared. Se dice a sí misma que solo fue su imaginación, un juego de luces, tal vez incluso un pájaro que se coló por un momento. Sin embargo, en el fondo, sabe que lo que vio no debería existir. Y que aún podría estar escondido, esperando a que ella lo vuelva a ver.

