La cuenta atrás ha terminado y la Selección Española afronta este lunes uno de los momentos más esperados por millones de aficionados: su debut en el Mundial 2026. El primer desafío será ante Cabo Verde, en un encuentro que se disputará en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta, en Georgia, y que marcará el inicio del camino de La Roja en la gran cita futbolística.
La expectación es máxima y, antes incluso de que el balón eche a rodar, Felipe VI ha querido trasladar públicamente todo su apoyo al equipo dirigido por Luis de la Fuente. Con la naturalidad que le caracteriza cuando habla de deporte, el monarca expresó su deseo de que la selección ofrezca su mejor versión sobre el césped y consiga arrancar la competición con una victoria.

«Que lo hagan lo mejor posible y, a ser posible, que ganen», comentó sonriente ante los periodistas al ser preguntado por las opciones del combinado nacional en este estreno mundialista.

El Rey reconoció además que, sobre el papel, España parte como favorita en este primer compromiso frente al conjunto africano. Sin embargo, también hizo un llamamiento a la prudencia, recordando que el fútbol está lleno de sorpresas y que ningún rival debe ser infravalorado.

«Es un partido asumible, en principio», señaló antes de matizar que en este tipo de torneos cualquier detalle puede cambiar el rumbo de un encuentro. «Nunca se sabe porque los partidos son siempre fuente de sorpresas», añadió.
Cuando la conversación se centró en la posibilidad de ver a España disputando la gran final del próximo 19 de julio, Felipe VI dejó clara cuál es la ilusión compartida por todo el país. «Es lo que deseamos todos, y seguro que ellos los primeros», afirmó, refiriéndose tanto a los jugadores como al cuerpo técnico.

Más allá de sus declaraciones, el monarca protagonizó una intervención cargada de emoción en la que quiso destacar el papel que desempeña la Selección Española como elemento de unión entre ciudadanos de muy distintos ámbitos y generaciones.
Mirando directamente a cámara, Felipe VI pronunció un discurso que apelaba a quienes construyen el día a día del país desde diferentes responsabilidades. Recordó a quienes comienzan su jornada antes del amanecer, a quienes velan por la seguridad y el bienestar de los demás, a quienes trabajan recorriendo cada rincón del territorio y a quienes se enfrentan al mar o levantan la vista hacia el cielo persiguiendo sus sueños.
También dedicó unas palabras a quienes ya no están, pero siguen presentes en la memoria colectiva ligada a tantos momentos inolvidables vividos alrededor del fútbol. Para el Rey, existe una fuerza invisible que aparece cada vez que juega España: la sensación de que millones de personas laten al mismo ritmo.
«Porque cuando juega nuestra selección, jugamos todos», expresó en uno de los fragmentos más emotivos de su mensaje.

La aventura mundialista continuará para España dentro del Grupo H con nuevos compromisos que mantendrán en vilo a la afición. Tras el choque ante Cabo Verde, el equipo se enfrentará a Arabia Saudí el próximo 21 de junio y cerrará la fase de grupos el día 27 frente a Uruguay.
Precisamente este último encuentro tendrá un significado especial para la Casa Real. Felipe VI tiene previsto desplazarse hasta Guadalajara, en México, para acompañar personalmente a La Roja desde la grada. El viaje se producirá después de que el monarca aceptara la invitación formulada por la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum.
La decisión ha sido interpretada como un gesto que pone en valor los profundos vínculos históricos y culturales que unen a España y México, incluso en momentos en los que las relaciones diplomáticas han atravesado etapas más complejas.
A las palabras del Rey se sumó también el apoyo institucional de la reina Letizia. A través de los canales oficiales de la Casa Real, ambos quisieron enviar un mensaje conjunto a los futbolistas antes del inicio del campeonato.
«Hoy comienza el camino hacia un sueño que une a millones de españoles. Que la ilusión, el esfuerzo y el talento que os han llevado hasta aquí os acompañen en cada paso. Os deseamos el mayor de los éxitos en este Mundial», transmitieron los Reyes.
Con el país pendiente del televisor y la ilusión renovada, España inicia una nueva aventura deportiva con el deseo de volver a hacer historia. El sueño acaba de comenzar y todo un país ya empuja en la misma dirección.
