Argentina empezó el Mundial 2026 golpeando fuerte. La campeona del mundo salió al Kansas City Stadium de Missouri con la presión de quien llega como favorita, pero también con la autoridad de quien sabe manejar noches grandes. Y Leo Messi, a los 39 años, volvió a hacer lo que tantas veces parecía imposible: convertir un debut en una escena histórica.
El equipo de Lionel Scaloni ganó 3-0 a Argelia en su estreno y los tres goles llevaron la misma firma. Messi marcó un hat-trick que ya queda instalado en la memoria del torneo, no solo por el resultado, sino por el peso simbólico de una actuación que volvió a dejar al fútbol mirando hacia él.

En la grada estaba su refugio de siempre. Antonela Roccuzzo llegó al estadio junto a Thiago, Mateo y Ciro para acompañar al capitán argentino en otra noche de máxima tensión. Los cuatro siguieron cada jugada con la camiseta titular de Argentina y el número 10 en la espalda, una imagen que encendió a los aficionados incluso antes del primer gol.

Thiago, de 13 años, Mateo, de 9, y Ciro, de 8, celebraron junto a su madre cada tanto de su padre. No fue una presencia cualquiera. Fue la familia de Messi viendo de cerca otro capítulo enorme de una carrera que parece no querer bajar el ritmo ni siquiera en el escenario más exigente.

El primer golpe llegó muy pronto. Apenas habían pasado 16 minutos cuando Messi aprovechó una asistencia de Rodrigo de Paul y abrió el marcador con un zurdazo espectacular. Argentina respiró, el estadio explotó y el partido empezó a inclinarse hacia el lado albiceleste.

El segundo gol apareció en el minuto 59. Para entonces, Messi ya manejaba el encuentro con esa calma que desespera a los rivales y enamora a los suyos. Pero todavía faltaba el momento que completaría la noche. En el 75, el capitán firmó el tercero y cerró el primer hat-trick mundialista de toda su trayectoria.

Después del encuentro, Messi dejó un mensaje cargado de satisfacción y orgullo. “Feliz por el comienzo, agradecido por el cariño y muy orgulloso de ver a este grupo volver a competir como viene haciéndolo todos estos años”, escribió en sus redes sociales.

Antonela tampoco escondió la emoción. La rosarina compartió su alegría con una frase directa y llena de amor: “¡¡¡¡¡Vamoooos Argentina!!!! Con vos siempre @leomessi!!!! Sos increíble!!”. La respuesta de Messi llegó con la misma ternura pública que tantas veces conmueve a sus seguidores: “ los amo”.
Las felicitaciones llegaron enseguida. David Beckham reaccionó con un “@leomessi 🤍”, mientras que el Kun Agüero le dedicó un mensaje muy suyo: “Sos lo mejor que hay pa ”. Marc Bartra fue más contundente y lo definió como “El numero 1 de todos los tiempos”. Bizarrap tampoco se quedó atrás: “Te amo para siempre”.
La noche también agrandó sus números. Con esos tres tantos, Messi alcanzó los 16 goles en Copas del Mundo e igualó al alemán Miroslav Klose entre los máximos goleadores de la historia del torneo. La marca llegó en un contexto aún más especial: este fue su partido número 200 con la selección absoluta argentina.
No era solo un estreno. Era una fecha con muchas capas. Argentina sumó sus primeros tres puntos en el Grupo J, Messi amplió su leyenda y el Inter Miami vio a su gran figura firmar una actuación de esas que paralizan conversaciones y multiplican titulares.
En el minuto 79, Scaloni decidió sacarlo del campo para dar entrada a Nicolás Paz. Entonces llegó otra imagen poderosa. Los más de 77.000 espectadores que llenaban el recinto se levantaron para ovacionarlo. El Kansas City Stadium, considerado uno de los estadios más ruidosos del mundo, se rindió al capitán argentino.
Messi respondió saludando a la grada, recibiendo ese cariño que ya no distingue camisetas ni nacionalidades. Fue un reconocimiento a la noche, pero también a todo lo que lleva dos décadas construyendo con la pelota en los pies.
Tras el partido, el propio Messi habló desde la emoción del presente. Recordó que los primeros encuentros de un Mundial siempre son complicados y remarcó que nadie regala nada en una competición cada vez más dura, con selecciones muy trabajadas.
También dejó una reflexión que sonó a balance íntimo. “Me pone muy feliz haber vivido todo lo que me tocó. Lo que me está tocando vivir ahora es de yapa, estoy muy feliz y agradecido con este grupo hermoso, lo disfruto mucho”, expresó el capitán argentino.
Scaloni, por su parte, no buscó frases rebuscadas. Le bastó con rendirse a la evidencia. “Sin palabras para Leo. ¿Qué voy a decir? Es increíble. Lo viene haciendo hace 20 años. Toda la gente del fútbol lo quiere ver y lo disfruta”, dijo el seleccionador.
La victoria ante Argelia deja a Argentina con el arranque soñado, pero la imagen que resume la noche va más allá del marcador. Messi, con 39 años, marcando tres goles en un debut mundialista. Antonela y sus hijos, de pie en la grada, viviendo cada segundo. Y una selección que volvió a demostrar que, mientras su capitán siga encendido, nadie puede mirar a la campeona con tranquilidad.
