Una similitud sorprendente: así es hoy la hija de la legendaria Romy Schneider

Romy Schneider no era solo una estrella, era un símbolo del cine europeo, una mujer que despertaba pasiones. Su romance con Alain Delon fue el escándalo más sonado de la época: la joven belleza ya brillaba en el papel de Sissi, mientras que el actor novel apenas se estaba iniciando en el mundo de la fama. Su amor fue una tormenta, pero terminó en traición: Romy se enteró de la infidelidad por los periódicos.

En un intento por escapar del dolor, se casó con el director Harry Mayen, dio a luz a su hijo David, pero el pasado la perseguía y el matrimonio se rompió. Con su segundo marido, Daniel Biasini, tuvo una hija, Sara, pero esta unión tampoco duró. La muerte de David, a los 14 años, fue un golpe del que la actriz nunca se recuperó.

La tragedia acabó con Romy definitivamente. El alcohol, los antidepresivos y la soledad se convirtieron en su realidad. En 1982, el corazón de la diva del cine se detuvo a los 43 años, dejando a sus admiradores en estado de shock y convirtiendo su muerte en una leyenda, al igual que su vida.

Hoy en día, la memoria de Romy la conserva su única hija, Sara Biazini. Siguió los pasos de su madre, estudió en la Sorbona y en Estados Unidos, actúa en teatro, escribe obras y en 2021 publicó el sincero libro La beauté du ciel, precisamente a la misma edad a la que murió su madre. Ahora es ella la guardiana del legado de la gran Romy.

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