Irina Shayk, de 39 años, ha vuelto a demostrar que sigue siendo una de las modelos más atrevidas y solicitadas del mundo. La estrella protagonizó una sincera sesión fotográfica en el bosque, apareciendo con un look inesperado y espectacular. En una de las fotos, Irina está de pie junto a un abeto, mirando hacia abajo y como si se disolviera en la bruma natural.

Para la sesión, la modelo eligió un top negro corto, bajo el cual se veía un corpiño de encaje. En la cintura, llevaba un jersey atado de forma informal, cuyas mangas sostenía en las manos. El look se completaba con medias de nailon que resaltaban sutilmente sus famosas piernas esbeltas.

En otra foto, Shayk cambió completamente de estilo: el flequillo recto le cubría parte del rostro y el estilo en blanco y negro le daba un aire cinematográfico. Chaqueta de cuero, vaqueros, jersey: minimalismo que se convierte en pura moda. En la foto tomada desde el coche, el look se vuelve aún más seductor: el pelo recogido hacia atrás, la manicura dorada brilla ante la cámara.

A pesar de sus sonadas romances y de su condición de exnovia de Bradley Cooper, Irina sigue siendo, ante todo, un icono mundial de la moda. Trabaja con marcas de lujo y sigue desfilando en los desfiles más importantes. En el último desfile de Victoria’s Secret, la modelo brilló con lencería de encaje y medias, y entre las «ángeles» apareció por primera vez su amiga Emily Ratajkowski. Juntas celebraron el desfile en una animada fiesta posterior.
