Antes de Carrie Bradshaw: cómo era Sarah Jessica Parker antes de sus icónicos rizos

Sarah Jessica Parker siempre ha sabido sorprender, también con los cambios en su apariencia. A lo largo de su carrera, ha probado diferentes estilos: desde un atrevido corte bob hasta lujosos rizos, desde un rubio oscuro hasta un rubio hielo. Sin embargo, fueron precisamente los rizos rubios los que se convirtieron en su sello distintivo. Por eso, una foto de archivo en la que Parker se ve muy diferente a como es en realidad causó un gran revuelo.

La futura estrella nació en la pequeña Nelsonville y comenzó su carrera muy joven, con papeles en el cine y en la producción de Broadway «Annie». En aquel entonces, Sarah tenía el pelo oscuro natural y ni siquiera soñaba con la imagen de «rubia de Nueva York». Su primer cambio radical de imagen lo hizo a mediados de los 80, cuando protagonizó la película Las chicas quieren divertirse y comenzó su camino hacia el estatus de icono de la moda.

Pero el experimento más inesperado tuvo lugar precisamente en 1990. Una foto de archivo muestra a Sarah con un corte recto rojizo, una raya perfecta y un cabello absolutamente liso. Ni rastro de sus futuros rizos característicos. Los fans están en shock: «¿Es la joven Dana Scully?».

Por qué la actriz decidió cambiar tan radicalmente de estilo es un misterio. Pero este periodo resultó ser breve: al poco tiempo volvió al rubio y a los rizos que más tarde la convertirían en la legendaria Carrie Bradshaw. Y solo quedaban ocho años para «Sexo en Nueva York»: la era ya llamaba a la puerta.

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