La familia de Kevin Costner es enorme, pero su miembro más misterioso es su hijo extramatrimonial, Liam, del que rara vez hablan incluso los admiradores del actor. Nació en 1996 como resultado de la relación de Costner con Bridget Rooney, representante de la famosa familia propietaria del club de la NFL Pittsburgh Steelers. Al principio, el actor no reconoció al niño, pero una prueba de ADN confirmó su paternidad.

Tras separarse de Costner, Bridget se casó con el multimillonario William Koch, que se convirtió en el padrastro del niño. La pareja tuvo una hija, Caitlin, y Koch ya tenía cuatro hijos de matrimonios anteriores. Por entonces, Kevin rehizo su vida con su nueva esposa, Christine Baumgartner, y crió a otros tres hijos.

Liam creció prácticamente fuera del foco de la prensa. Dejó Hollywood atrás, está construyendo una carrera en el sector inmobiliario de lujo, se llama Liam Rooney Koch y prefiere evitar por completo los eventos sociales y la atención excesiva.

Sin embargo, el nombre de su famoso padre sí ha influido en su vida. Según algunas fuentes, la fortuna de Liam se estima en unos 800 millones de dólares, de los cuales unos 40 millones proceden de los pagos de Kevin Costner. Sin embargo, él lleva mucho tiempo viviendo su propia vida y no tiene intención de volver a la vida pública.
