Ben Affleck y Jennifer López volvieron a ser el centro de atención cuando, un año después de su sonado divorcio, aparecieron juntos de forma inesperada en el estreno de la película «El beso de la mujer araña» en Nueva York. Para los ex cónyuges, esta fue su primera aparición pública juntos, y su presencia provocó inmediatamente una oleada de comentarios y especulaciones sobre un posible acercamiento.

López, que interpretó el papel principal en la película, apareció en la alfombra roja con un espectacular corsé, mientras que Affleck, que actuó como coproductor, eligió un clásico traje azul oscuro. El momento en que él abrazó a la cantante y luego la elogió públicamente durante su actuación en el escenario, calificando la película de «exquisita» y destacando su excelente interpretación, tuvo una gran repercusión. En las redes sociales, esto se consideró inmediatamente una señal de «química aún intacta».

Este revuelo se intensificó con otra historia que tuvo lugar a principios de octubre: López fue vista paseando con Samuel, el hijo menor de Affleck. A pesar del divorcio, la cantante sigue participando en la vida de los hijos de su exmarido, lo que provocó una reacción violenta: desde la admiración por su «implicación» hasta las acusaciones de que «no puede dejar atrás el pasado». Su imagen, con un top corto y pantalones holgados, también fue objeto de controversia.
Las opiniones de los fans se dividieron drásticamente. Algunos afirmaban que López solo mantenía el contacto con los niños, con los que había establecido una estrecha relación, mientras que otros aseguraban que esos encuentros eran un intento de volver a formar parte de la familia Affleck. También hubo comentarios sarcásticos como «Pasa más tiempo con los hijos de Ben que con los suyos» y «Ya es hora de dejarlo pasar».

A pesar de todo el revuelo en torno a su motivación, hubo quienes apoyaron a la cantante. Algunos señalaron que no todos los excompañeros son capaces de mantener una relación cordial con los hijos de otra familia, y que este paso demuestra su sinceridad hacia ellos. Su aspecto físico también despertó un interés adicional: a sus más de 50 años, López demostró estar en una forma impresionante, lo que también generó controversia.

Mientras tanto, Affleck aparece a menudo con su exmujer Jennifer Garner y sus hijos, lo que aviva aún más los rumores sobre el complicado triángulo amoroso. López solicitó el divorcio el 20 de agosto de 2024, indicando que lo hacía sin abogado, y la fecha oficial de la separación es abril de ese mismo año. Su breve pero tormentoso matrimonio ha llegado a su fin, pero ambos intentan mantener un tono tranquilo en sus comunicaciones.

Todos estos episodios que se cruzan —el estreno conjunto, el paseo con Samuel, los elogios públicos, las reuniones familiares de Affleck— no hacen más que alimentar las preguntas: ¿López se mantiene cerca de su exmarido por costumbre, por el bien de los niños o porque entre ellos sigue habiendo más de lo que están dispuestos a reconocer públicamente?
