Meghan Markle y el príncipe Harry volvieron a aparecer en público como invitados estrella de la lujosa fiesta celebrada en honor al 70.º cumpleaños de Kris Jenner. La estrella de televisión reunió a sus familiares y amigos en una ruidosa fiesta celebrada en la lujosa mansión de Jeff Bezos y Lauren Sánchez en Beverly Hills.
La pareja de duques de Sussex parecía haber salido a la alfombra roja. Meghan eligió un look en negro clásico: un top ajustado y una falda con un provocativo corte alto que resaltaba sus largas piernas y su porte seguro.

Harry, en comparación con su esposa, lucía un look más sobrio, pero no menos llamativo. Apareció con un esmoquin de terciopelo y pajarita, y añadió a su look un broche rojo en señal del Día de los Caídos, que se celebraba precisamente ese día en el Reino Unido.

Los paparazzi también lograron captar a Kim Kardashian, hija de la anfitriona. Llegó con un vestido brillante con la espalda descubierta, que se convirtió inmediatamente en uno de los detalles más comentados de la noche.

Los informantes afirman que se pidió a los invitados con antelación que no llevaran teléfonos móviles para que ningún detalle del evento se filtrara en las redes sociales. Esto no hizo más que avivar el interés por la fiesta, sobre todo teniendo en cuenta su magnitud y la famosa lista de invitados.
Cabe destacar que Meghan ha vuelto recientemente a la actuación. Ya se la ha visto en un nuevo plató junto a Lily Collins, por lo que parece que la duquesa está recuperando con confianza su estatus de estrella de cine y televisión.
