Marta Castro y Rodri Fuertes se imaginan de mayores antes de estrenar su casa en Madrid

Marta Castro y Rodri Fuertes tenían previsto mudarse el 24 de agosto. Llegó el otoño y las obras de su casa en Madrid seguían pendientes. Después de meses de retrasos, la pareja decidió resumir la espera con una imagen que compartió en sus redes sociales. En ella aparecen caracterizados como dos ancianos, tal y como bromean que estarán cuando por fin puedan instalarse en su nueva vivienda.

La ocurrencia iba acompañada de un mensaje en el que repasaban todo lo que habían vivido durante ese tiempo. A este paso, decían, pronto podrían presumir de haber superado un embarazo, un parto, un posparto y una reforma. La última seguía en marcha.

Detrás de la broma hay semanas de impaciencia y cambios de planes que han afectado a la rutina de toda la familia.
La mudanza que debía resolverse en agosto


La pareja empezó las obras en junio con la ilusión de preparar la casa en la que quería vivir con sus hijos. El calendario marcaba el 24 de agosto como fecha de entrega, pero los imprevistos fueron desplazando la mudanza. Para cuando cambió la estación, Marta y Rodri todavía tenían asuntos pendientes en la vivienda y seguían sin una fecha definitiva para dar por terminados los trabajos.

En octubre, Marta explicó hasta qué punto le estaba pasando factura la espera. «No puedo disfrutar de mis hijos», reconoció al hablar de unos meses que sentía que se le escapaban. Lo que más le pesaba era ver crecer a su hija pequeña sin poder vivir esos primeros momentos con la tranquilidad que había imaginado. Rodri también expresó su hartazgo y llegó a plantearse contar públicamente todos los detalles de lo sucedido. Desde entonces, ambos han seguido mostrando tanto los avances como los contratiempos de la reforma.


El verano en Asturias y un regreso con tareas pendientes
Cuando arrancaron las obras, Covadonga llevaba poco tiempo en casa. La pequeña, que nació el 15 de abril, es la primera hija en común de Marta y Rodri. Para él supuso estrenarse como padre. Marta ya tenía a Hugo, de seis años, fruto de su anterior relación con el expiloto y DJ Fonsi Nieto. La llegada de la bebé cambió la rutina familiar justo antes de que empezaran los trabajos en la vivienda.

Durante el verano, la familia se instaló en Asturias, la tierra natal de Marta, para apartarse del polvo y del trasiego mientras seguían las obras en Madrid. La estancia les permitió pasar ese tiempo lejos de la reforma, pero a la vuelta se encontraron con que todavía quedaba mucho por resolver. La mudanza que habían previsto para el final del verano volvía a quedar en el aire.

Marta ha contado en varias ocasiones que aquella situación condicionó su posparto y le impidió disfrutar de los primeros meses de Covadonga como le habría gustado. En medio de los desplazamientos y de la incertidumbre por la casa, agradeció especialmente el apoyo de su madre.

La foto de los dos convertidos en ancianos es la última forma que han encontrado de contar cómo llevan la espera. En otras publicaciones, la pareja ha compartido escenas familiares con Hugo y Covadonga, cuya sonrisa les ha dado más de una alegría en medio del desorden. La fecha para estrenar la casa sigue sin concretarse, pero esta vez Marta y Rodri han conseguido reírse juntos de lo que más les desespera.

Contadnos cómo lo veis. ¿Os tomaríais con humor una reforma que os roba la calma en pleno posparto o contaríais de una vez todo lo que ha pasado?