La reina Letizia termina en el suelo durante una visita en barco: la infanta Sofía corre a ayudarla

La visita de la Familia Real a Llanes para entregar el Premio al Pueblo Ejemplar de Asturias 2026 ha dejado un momento inesperado. La reina Letizia ha resbalado y ha caído en la cubierta de un barco pesquero mientras recorría la embarcación junto a Felipe VI, la princesa Leonor y la infanta Sofía.

El percance se ha producido cuando la Reina salía de la cabina. La infanta Sofía ha acudido a ayudar a su madre y le ha preguntado si se encontraba bien. El momento ha quedado recogido en vídeo durante una jornada dedicada a reconocer la tradición marinera asturiana.

Este año, el galardón ha sido concedido a la Cofradía de Pescadores Santa Ana de Llanes. Tras la ceremonia de los Premios Princesa de Asturias en el teatro Campoamor de Oviedo, los Reyes y sus hijas se han trasladado a la villa para conocer de cerca el trabajo de quienes mantienen viva la actividad pesquera.

La localidad ha recibido a la familia entre vecinos y periodistas llegados desde Oviedo. El programa incluía visitas al puerto, a la lonja y a distintos espacios relacionados con el oficio, además de un recorrido por un barco amarrado en el muelle pesquero.


Un embarque que estuvo en duda hasta última hora


Las condiciones del mar habían puesto en duda que los Reyes y sus hijas pudieran subir al pesquero Nuevo Sandra María, propiedad del armador y patrón mayor de la cofradía. El día anterior el estado de la mar había sido malo y, hasta pocas horas antes de la visita, los golpes de agua alcanzaban zonas donde estaban previstas otras actividades.

La preocupación afectaba también a los actos organizados en la conservera y en la Marina Seca. Sin embargo, la mejoría del tiempo permitió seguir adelante con el programa y los cuatro miembros de la Familia Real embarcaron.

Fue entonces cuando llegó el resbalón de Letizia. Pescadores de la zona explicaron que, aunque el mar pudiera parecer tranquilo, había oleaje de fondo y la embarcación se movía más de lo que parecía desde fuera.
Una visita por la historia pesquera de Llanes


Antes de subir al barco, Felipe VI, Letizia, Leonor y Sofía se dirigieron al Fuerte de la Moría. Allí conocieron una parte de la historia ligada a las fábricas de conservas y salazón que proliferaron en la zona desde principios del siglo XX, cuando la antigua lonja de la villa recibía grandes cantidades de pescado.

Durante la visita pudieron contemplar la elaboración artesanal de la semiconserva de anchoa del Cantábrico en aceite de oliva. La demostración estuvo a cargo de empleados de Anchoas Ballota, una empresa familiar situada en Cué y actualmente la única de este tipo en el concejo de Llanes.

Después de desembarcar, la Familia Real conoció el sistema tradicional de venta de pescado de la rula de Llanes, una forma de subasta que también se utiliza en otras lonjas de Asturias y de España y cuyo legado en la localidad se remonta al siglo XVI.

Cuando los barcos llegan a tierra, las capturas se clasifican y el responsable de la lonja, conocido como ruleru, fija un precio de salida. En esta ocasión, Felipe VI detuvo la subasta y pujó por una lubina a 32,30 euros.

La Reina y la princesa Leonor también participaron: Letizia pujó por unos lirios y su hija por un golondro de cuatro kilos. El momento dio lugar a bromas sobre la cena que podría prepararse en el Palacio de la Zarzuela con el pescado de Llanes.


El homenaje de Leonor a las mujeres del mar
El acto institucional se celebró en la Marina Seca del puerto. Allí, María Consuelo Perela, coordinadora de actividades culturales de la cofradía, recordó durante su intervención que otra princesa llamada Leonor, Leonor de Austria, había pasado por la villa en 1517.

La princesa de Asturias recogió después esa referencia con humor. «Parece que un sábado —más o menos como este, pero hace más de 500 años— apareció por aquí una tocaya mía y, por lo visto, quedó muy contenta con lo que vio», comentó.

En el centro de su discurso, Leonor destacó el sacrificio del sector pesquero y dedicó unas palabras a las mujeres que antiguamente transportaban el pescado por el concejo y más allá. Recordó cómo se colocaban el rodiellu en la cabeza y elogió su esfuerzo: «Aquellas mujeres tenían un remango…».

La heredera también vinculó ese trabajo con los desafíos actuales. «El sacrificio pasa por lograr cada día salir adelante con la defensa de la pesca artesanal y respetuosa con el entorno», señaló.

Leonor agradeció el recibimiento de los vecinos y celebró haber sido nombrada Marinera de Honor. Además, hizo extensivo el reconocimiento a las cofradías de España que trabajan para asegurar el relevo generacional en el sector.

Tras entregar el galardón a Ángel Batalla, patrón mayor de la Cofradía de Pescadores Santa Ana, la princesa invitó a los asistentes a probar el guiso de pixín de la rula preparado por estudiantes de la escuela de hostelería local. Cerró así, por segundo año, el acto en solitario, después de haber compartido anteriormente el discurso con Felipe VI.

La jornada terminó con un homenaje a la gente del mar y con una imagen inesperada de la Reina que ha quedado grabada en vídeo.

Dejad vuestra opinión en los comentarios. ¿Debería haberse evitado que la Familia Real subiera al barco con el oleaje de fondo?

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