El 30 cumpleaños de Andrés Roca Rey tuvo mariachis, un DJ y fuegos artificiales. También dejó quejas entre vecinos de Gerena, el municipio sevillano donde se encuentra la finca en la que el torero reunió a sus amigos el miércoles 21 de octubre. La celebración comenzó alrededor de las siete de la tarde y se prolongó hasta pasadas las cuatro de la madrugada, pocos días después de conocerse su ruptura con Tana Rivera.
Lo que para los invitados era una noche de celebración, para algunos residentes se convirtió en un problema de ruido. Varios vecinos expresaron su malestar por el volumen de la música y las detonaciones de la pirotecnia, que aseguraron escuchar con intensidad desde sus viviendas.

Según la información recogida sobre el caso, una reclamación presentada por escrito ante el Ayuntamiento habría dado lugar a una investigación de la Policía Local. La posible falta de autorización para los fuegos artificiales es uno de los aspectos señalados en ese relato.
Música de madrugada y vecinos que pidieron explicaciones
Los testimonios vecinales describen una noche difícil para quienes intentaban descansar. Uno de los residentes explicó que, al escuchar las primeras detonaciones, llegó a confundirlas con disparos. Después, añadió, continuó la música.

Otro vecino aseguró que el sonido se percibía con tanta fuerza que parecía proceder de la misma puerta de su casa. Entre los mensajes también figuraba el de una persona que preguntaba de dónde salía la música a las doce y media de la madrugada del jueves.

Las quejas apuntaban, por tanto, tanto a los fuegos artificiales como al volumen de la celebración durante la noche. La fiesta había arrancado el miércoles por la tarde, pero continuó durante varias horas de la madrugada siguiente.

La información sobre la intervención municipal sostiene que el malestar no quedó únicamente en comentarios públicos. Al menos una queja habría llegado formalmente al Ayuntamiento, que habría trasladado el asunto a la Policía Local para investigarlo.

La autorización de la pirotecnia, bajo revisión
De acuerdo con esa misma información, en Gerena el uso de elementos pirotécnicos está sujeto a restricciones y requiere encajar en las excepciones previstas o contar con autorización municipal.
También se ha afirmado que para esta celebración no se habría solicitado ese permiso. Ese extremo forma parte de las informaciones difundidas sobre el caso y no equivale por sí solo a una resolución administrativa ni a una sanción confirmada.
La investigación mencionada deberá aclarar las circunstancias de lo ocurrido y si se incumplió alguna disposición municipal. Por el momento, el relato disponible vincula la apertura de esas actuaciones con la reclamación escrita de un vecino.
Roca Rey no ha ofrecido públicamente su versión sobre las molestias ni sobre la supuesta falta de autorización. Su mensaje en redes sociales se ha limitado a agradecer las felicitaciones recibidas por su cumpleaños.
Lo hizo junto a una imagen del cartel de bienvenida de la fiesta. Así, mientras el torero agradecía las muestras de cariño, las quejas vecinales añadían un frente inesperado a una celebración que ya despertaba interés por su reciente separación.
Tana Rivera canceló su propia celebración
El cumpleaños de Roca Rey llegó después de que Tana Rivera cambiara sus planes para celebrar el suyo. La hija de Eugenia Martínez de Irujo y Fran Rivera tenía previsto reunir a unas sesenta personas el sábado 17 de octubre en la finca del torero.
Sin embargo, tras la crisis sentimental, decidió suspender aquella convocatoria. En su lugar, optó por pasar la fecha con un grupo más reducido de personas cercanas.
Tana explicó después que había disfrutado de la compañía de su familia y de su gente. Para ella, el encuentro no necesitó una gran organización: una guitarra y el flamenco, una de sus aficiones, fueron suficientes para compartir un buen rato.
El contraste entre ambas celebraciones resulta evidente. Ella sustituyó una fiesta numerosa por una reunión íntima; él mantuvo una noche con amigos, actuaciones musicales y pirotecnia en su propiedad.
Eso no significa que hubieran cancelado una celebración conjunta. Los planes iniciales de Tana y Andrés contemplaban dos cumpleaños separados desde el principio, aunque ambos fueran a celebrarse en la misma finca.
La discusión que precedió al final
La ruptura se produjo después de varios meses de relación. Según la información conocida sobre su separación, una discusión en Valencia el 9 de octubre marcó el inicio del desenlace.
Roca Rey se encontraba allí para participar en un mano a mano con Morante de la Puebla. Tana había viajado para acompañarlo y apoyarlo, pero aquel encuentro terminó convirtiéndose en un punto de inflexión para la pareja.
El romance había trascendido el 10 de abril, cuando se supo que la nieta de la duquesa de Alba mantenía una relación con el diestro peruano. Entonces se describió como un noviazgo que llevaba relativamente poco tiempo.
Al día siguiente, Tana acudió a la corrida de Primavera de Brihuega, en Guadalajara, para verlo torear. Su presencia dio visibilidad a la relación y ella habló ante la prensa de su estrecha conexión con el mundo taurino, una afición ligada a su propia historia familiar.
Solo una jornada más tarde se conoció la primera fotografía de ambos juntos, compartida por Pablo Castellano. La ocasión fue el cumpleaños de Marco Juncadella Hohenlohe, marido de Lucía Bárcena.
En aquella reunión coincidieron con otros invitados de su entorno, entre ellos Tomás Páramo y María García de Jaime, amigos del torero. Aunque al comienzo habían protegido especialmente su intimidad, con el tiempo empezaron a aparecer juntos con mayor naturalidad y cierta discreción.
Meses después, aquella etapa ha terminado y sus cumpleaños han seguido caminos distintos. Tana ha hablado de una celebración sencilla entre personas queridas; Roca Rey ha agradecido las felicitaciones tras una fiesta cuyas consecuencias siguen pendientes de aclararse. Las quejas de los vecinos y la investigación mencionada sitúan ahora la atención en lo ocurrido durante aquella madrugada en Gerena.
Dejad vuestra opinión en los comentarios. ¿Hasta dónde debe llegar una fiesta privada cuando el descanso de los vecinos está en juego?
