La emblemática casa de Ana Obregón en Mallorca vuelve a ser protagonista tras los rumores de su venta por 25 millones de euros. Sin embargo, para la actriz y presentadora, la cifra económica no refleja en absoluto el verdadero valor de la propiedad. “No queremos hablar del precio. Esa casa no vale 25 millones, vale 100 millones emocionalmente para nosotros, por recuerdos, por sentimientos, por todo lo que ha supuesto en nuestras vidas”, asegura Ana con emoción.
Más allá de ser una residencia de verano, la vivienda ha sido testigo de décadas de momentos familiares y personales. Cada estancia guarda recuerdos imborrables de su hijo Aless, de sus padres y de toda la familia. “Para mí emocionalmente no son 25 millones, son 100 millones. Es multimillonaria, pero en emociones”, declara, dejando claro que cada rincón de la casa está cargado de historia y cariño.

La actriz subraya que la venta no se trata solo de encontrar un comprador, sino de garantizar que la propiedad continúe en buenas manos. “No se la enseñamos a cualquiera. Estamos filtrando por su valor emocional. Queremos que quede en buenas manos. Alguien que nos dé buenas vibraciones”, explica, demostrando la profundidad del vínculo afectivo que mantiene con la vivienda.

Este verano será especialmente significativo para Ana, que podría disfrutar por última vez de su refugio mallorquín.

“Este, muy posiblemente, es mi último verano allí y me da muchísima pena”, confiesa. La casa también ha estado íntimamente ligada a la trayectoria de la revista , que ha documentado gran parte de sus recuerdos en Mallorca: “La primera vez que vinisteis conmigo a esa casa fue con Aless. Fíjate, hace 32 años. Treinta y dos años haciendo fotos con toda una vida”.

Aunque la despedida será breve, Ana planea aprovechar cada instante. “Como siempre nos organizamos y nos repartimos, estaré 13 días. Y de alguna manera me despediré de la casa”, añade. Para ella, el valor de esta propiedad nunca se medirá en euros, sino en las emociones, recuerdos y afectos que alberga. Es una vivienda que guarda toda una vida.
