Sonsoles Ónega cambia el cigarro por la manzana y revela su secreto para no engordar

Sonsoles Ónega ha dado un paso firme para cuidar su salud: ha dejado de fumar y ha sustituido el cigarrillo por un hábito mucho más sano. La presentadora ha contado en su programa Y ahora, Sonsoles que desde que tomó esta decisión ha ganado ocho kilos, pero ha encontrado una estrategia sencilla para no caer en la tentación de los dulces: le traen manzanas para calmar el hambre. “Porque, además, el que se toma una manzana al día no va al doctor”, afirmó, citando el famoso dicho británico que promueve la prevención y los hábitos saludables.

Este gesto refleja que dejar el tabaco no depende solo de la fuerza de voluntad. Según Julián Láinez, farmacéutico colaborador de Normon, la nicotina genera una dependencia que va mucho más allá de un simple hábito.

“A ello se suman factores psicológicos y conductuales, por lo que dejar de fumar no suele ser un acto puntual ni una cuestión de voluntad, sino un proceso que puede requerir acompañamiento sanitario y apoyo terapéutico”, explica. El mito de la fuerza de voluntad puede frustrar a quienes intentan dejarlo, provocando que abandonen demasiado pronto. Contar con herramientas y apoyo adecuado marca la diferencia.

El impacto del tabaco en la salud femenina es especialmente relevante. La Dra. Sánchez Dehesa, jefe de Ginecología y Obstetricia del HM IMI Toledo, advierte que fumar acelera el envejecimiento ovárico, reduce la calidad y cantidad de óvulos y puede adelantar la menopausia entre 1 y 4 años.

Además, incrementa riesgos en la fertilidad, dificultando la concepción y aumentando posibilidades de abortos espontáneos o embarazos ectópicos. También afecta a la fertilidad masculina, dañando el ADN espermático y comprometiendo tanto la concepción como el desarrollo embrionario. Por ello, dejar de fumar es una de las decisiones más importantes antes de buscar un embarazo.

El truco de Sonsoles para no comer de más resulta tan simple como efectivo: sustituye el gesto de llevarse un cigarro a la boca por una manzana. La nicotina, que antes reducía su apetito y aceleraba ligeramente el metabolismo, ha dejado paso a una sensación de hambre más intensa, sumada a un gusto y olfato más agudos. Marta Grau, health coach y médico estético de Clínica Planas, destaca que frutas como la manzana o la pera son ricas en pectina, fibra que aporta saciedad y ayuda a controlar el apetito.

Además de cuidar su alimentación, Sonsoles ha hecho pública su decisión, lo que refuerza su compromiso y motiva a quienes la siguen. Compartir objetivos con los demás no solo genera responsabilidad, sino que también impulsa a mantenerse firme en el camino hacia una vida más saludable. Su ejemplo es un recordatorio de que los cambios de hábito requieren estrategias, apoyo y constancia.

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