La cuenta atrás ya ha terminado para Rocío Crusset. La hija de Carlos Herrera y Mariló Montero está a punto de casarse con Charlie Schein y, mientras los preparativos entran en su fase final, los primeros familiares ya han aterrizado en Nueva York para acompañarla en uno de los momentos más importantes de su vida.
La celebración tendrá lugar este sábado 30 de mayo en la ciudad donde la diseñadora lleva años construyendo su vida. Fiel a su carácter reservado, la novia ha intentado mantener cada detalle lejos de los focos. Sin embargo, la expectación alrededor del enlace ha ido creciendo desde que se conoció la noticia hace apenas unos días.

Entre los asistentes se encuentran su hermano, Alberto Herrera, y su esposa, Blanca Llandres. Precisamente ella ha sido quien ha confirmado de manera indirecta su llegada a Estados Unidos. Lo hizo compartiendo una imagen desde el corazón de Times Square, una fotografía completamente turística que no revela nada sobre la ceremonia, pero que sí confirma que ya se encuentra junto a la familia para acompañar a Rocío.
La discreción sigue siendo la gran protagonista de esta boda. Desde el principio, la intención de la pareja era vivir este momento con absoluta tranquilidad y lejos del ruido mediático. Esa misma idea fue reconocida por Mariló Montero antes de emprender su viaje. La comunicadora admitió que el plan inicial era mantener la celebración en secreto para disfrutarla sin presiones, aunque finalmente la noticia terminó saliendo a la luz.

Mariló fue una de las primeras en poner rumbo a Nueva York. Su objetivo era estar junto a su hija durante los últimos preparativos antes del esperado “sí, quiero”. Aunque reconoció que todavía quedaban algunos detalles por ultimar, dejó claro que prácticamente todo estaba organizado. Sobre el estilismo elegido para la ocasión prefirió guardar silencio, limitándose a revelar que lucirá joyas de Suárez.

Todo apunta a que será una celebración reducida y muy familiar. Los novios han apostado por una lista de invitados muy exclusiva, reservando este día únicamente para las personas más importantes de sus vidas. La prioridad ha sido disfrutar de la experiencia sin compromisos ni grandes despliegues.
Nueva York tiene además un significado especial para Rocío Crusset. La diseñadora lleva ocho años viviendo allí y ha hablado en varias ocasiones del cariño que siente por el barrio de Tribeca, donde ha construido su rutina diaria y donde comparte su vida con Charlie Schein.

Su historia de amor también ha avanzado lejos del ruido mediático. Siempre cuidadosa con su intimidad, Rocío mantuvo la relación en un segundo plano durante mucho tiempo. Fue el pasado noviembre cuando Charlie apareció públicamente junto a ella por primera vez, coincidiendo con la victoria de la diseñadora en MasterChef Celebrity.
Meses después quedó claro que el estadounidense ya forma parte del núcleo más cercano de la familia. Rocío ha destacado en más de una ocasión la buena relación que mantiene con sus seres queridos y el cariño que todos sienten por él. Una integración que quedó reflejada también durante su reciente visita a España, donde compartieron momentos junto a familiares y amigos.
Ahora, después de años de relación y de una vida construida juntos al otro lado del Atlántico, Rocío y Charlie están preparados para dar el paso definitivo. Y aunque los detalles del enlace continúan bajo llave, la llegada de los invitados confirma que la gran celebración ya está en marcha.
