La reina Letizia ha cerrado una semana con varios compromisos institucionales en los que volvió a demostrar cómo utiliza la moda como una herramienta de expresión personal. Tras optar por estilismos más clásicos en sus anteriores apariciones, en su último acto apostó por un cambio de estilo manteniéndose fiel a sus gustos más reconocibles.
En esta ocasión, la monarca presidió un acto relacionado con la salud y la nutrición, en el que se reconocieron iniciativas destinadas a la prevención de la obesidad a través de hábitos saludables y la práctica regular de actividad física.


Para el look, dejó atrás los tonos grises predominantes de días anteriores y apostó por una combinación más sobria con un punto de color. Recuperó unos pantalones anchos de tweed en verde, una prenda de Maje confeccionada en un tejido con historia, popularizado por Coco Chanel, y con botonadura frontal metalizada.
La Reina combinó los pantalones con una chaqueta negra básica y un jersey de cashmere ultrafino en el mismo tono, una pieza versátil y atemporal de Falconeri que encaja perfectamente en su fondo de armario y refuerza la idea de moda reutilizable.

Completó el estilismo con un cinturón fino, mocasines y algunas de sus joyas más habituales: su anillo de Coreterno y los pendientes de doble daga en oro blanco y diamantes de Gold & Roses, un diseño inspirado en Marrakech que se ha convertido en uno de sus grandes favoritos y que ha reciclado en numerosas ocasiones.
