La viuda de Ozzy Osbourne apareció en público por primera vez tras su muerte, acaparando la atención de todos los presentes. Sharon no parecía en absoluto una mujer abatida por la pérdida y que había pasado meses difíciles en soledad. Al contrario, mostraba seguridad, tranquilidad y una compostura sorprendente. La empresaria de 73 años acudió al evento organizado por Rebecca Wallance en Londres con un lujoso vestido burdeos. La publicación señaló que su regreso a la vida pública fue inesperado, pero muy efectivo. Los invitados apreciaron su estilo y su fuerza interior.
Para la fiesta, Sharon eligió un vestido brillante que resaltaba su elegante imagen. Su peinado voluminoso creaba una sensación de glamour clásico de Hollywood. El maquillaje era impecable y encajaba perfectamente con el formato del evento. En general, su estilo parecía pensado hasta el más mínimo detalle y acorde con su estatus. El público destacó que Sharon parecía mucho más joven de lo que era. Su aparición provocó una oleada de comentarios en las redes sociales.

Kelly Osbourne, de 41 años, acompañó a su madre y atrajo no menos atención. Hace tiempo que abandonó el estilo informal que era su tarjeta de presentación en su juventud. Hoy en día, Kelly elige siluetas más femeninas que resaltan su figura. Sus cambios son especialmente notables después de haber perdido 39 kilos. Más tarde, admitió que la transformación fue el resultado de una resección gástrica. Esta operación cambió por completo su vida y sus hábitos alimenticios.
Kelly les contó abiertamente a sus fans que, después de la operación, le costaba mucho comer porciones grandes. Gracias a eso, bajó de peso rápidamente y su figura se volvió mucho más delgada. Durante mucho tiempo no se atrevió a decir la verdad para evitar ser juzgada. Sin embargo, al final decidió ser honesta para apoyar a las personas que se enfrentaban a las mismas dificultades. Su franqueza le valió el respeto de la audiencia. Hoy, Kelly se siente más segura y en armonía consigo misma.

El legendario Ozzy Osbourne falleció el 22 de julio, solo un par de semanas después de su último concierto. La causa fue una insuficiencia cardíaca agravada por la enfermedad de Parkinson. El músico siempre se mostró muy cariñoso con su esposa, con la que estaba desde 1982. En más de una ocasión dijo que sin Sharon habría muerto hacía tiempo. Sin embargo, su relación no era perfecta y en 2016 se supo que él la había engañado con su peluquera. Ese periodo fue uno de los más duros en la vida de Sharon.
