Bajo los focos de Paramount Studios, Nicole Kidman brilló como una segura reina de Hollywood, aunque entre bastidores está pasando por el final de un matrimonio de casi 19 años. En el desfile Vogue World: Hollywood, la actriz subió a la pasarela con un vestido negro de Chanel, y su aparición se convirtió al instante en una sensación de la que todo el mundo hablaba.

Kidman eligió un look con un toque clásico: satén negro, abertura alta, ondas vintage en el pelo y pintalabios rojo. Pero los espectadores más atentos vieron un significado oculto en el vestido: se parecía demasiado a un «vestido de venganza». Y los comentarios en la red lo confirmaron: la gente está convencida de que se trata de un gesto silencioso, pero contundente, tras su divorcio.

El look de Nicole se inspira en el legendario vestido de Rita Hayworth en la película Gilda, pero el diseñador le añadió asimetría y sus características flores de camelia. Y el collar de diamantes completó el efecto «impactante». Sin embargo, Internet se mostró implacable: desde «Va demasiado rápido» hasta discusiones sobre la forma de su cara y su mandíbula.

Mientras unos admiraban la seguridad de la actriz de 58 años, otros se preguntaban qué había detrás de su paso rápido y su sonrisa tensa. Pero Nicole respondió con gratitud y un brillo de confianza: durante toda la noche se comportó como si hubiera nacido para esa pasarela.

Mientras tanto, fuera de las cámaras se supo que, hace solo un mes, Kidman solicitó el divorcio tras muchos años de crisis en su relación con Keith Urban. Según algunas fuentes, ella intentó salvar el matrimonio, pero el músico quería separarse. La pareja ya firmó un acuerdo sobre los hijos y los bienes, y se separó discretamente.

Sus dos hijas vivirán principalmente con Nicole, y Urban, según los rumores, ya ha encontrado una nueva pareja en Nashville. Para Kidman fue un shock, pero su familia la apoyó, especialmente su hermana Antonia.
Y ahora Nicole ha salido a la pasarela con un Chanel negro, tranquila, serena y, al parecer, decidida a mostrar al mundo entero que una nueva etapa acaba de comenzar.
