Blake Lively, de 38 años, y Ryan Reynolds disfrutaron de una velada romántica en el centro de Nueva York, dejando a sus cuatro hijos en casa. A pesar de las noticias sobre su familia, la actriz se mostró tranquila y segura, disfrutando de la rara oportunidad de pasar tiempo con su marido.
Esta fue una de las primeras salidas de Blake después de que los medios de comunicación volvieran a sacar a relucir el tema de su conflicto con el director Justin Baldoni, con quien trabajó en la película «Todo termina en nosotros». Lively había acusado anteriormente a su colega de comportamiento incorrecto en el set de rodaje, y sus desacuerdos ya han dado lugar a demandas judiciales.

Sin embargo, en las calles de Nueva York, Blake parecía como si todos los problemas hubieran quedado atrás. Los paparazzi captaron a la actriz sonriendo, del brazo de Ryan, y haciendo caso omiso de las discusiones en torno al antiguo material de rodaje, incluida la escena eliminada del beso, que volvió a ser tema de conversación en la prensa.

La pareja sigue mostrando una sólida unión, a pesar de la presión de los medios de comunicación. Y su salida nocturna es la prueba de que Blake prefiere no gastar energías en dramas, sino mantener el equilibrio entre su carrera, su familia y su vida personal.
