La edad no es un obstáculo: cómo Joan Collins se convirtió en la estrella principal de una gala benéfica

En la gala benéfica londinense El Baile de las Estrellas Fugaces, Joan Collins, de 92 años, fue el centro de atención. La actriz volvió a demostrar que el estilo y la elegancia no tienen edad.

Eligió un espectacular vestido dorado, bordado con lentejuelas y adornado con un alto escote. El atuendo resaltaba su brillante apariencia y su exquisito gusto.

El look se completaba con zapatos dorados y llamativas joyas. La combinación de todos estos detalles convirtió a la actriz en una de las figuras más destacadas de la noche.

Collins estuvo acompañada por su marido de 60 años, Percy Gibson. Su unión, que dura desde 2002, se considera desde hace tiempo una de las más sólidas de la industria.

Entre los invitados a la velada destacaron Frida Rednap, las actrices Michelle Collins y Murin Lipman, que acudió con su prometido. El ambiente del evento fue intenso y mundano.

Joan tiene tres hijos. Su hija Katie sufrió las graves consecuencias de un accidente a una edad temprana, y solo una larga rehabilitación le ayudó a recuperarse.

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