Se quitó la papada… ¡y la transformación de su mandíbula es tan drástica que la gente no la reconocía!

Durante años, una mujer de unos cuarenta y tantos años luchó contra la piel flácida y caída debajo de la barbilla. Por muy disciplinada que fuera con su dieta o por muy constante que fuera con sus entrenamientos, esa zona rebelde simplemente no cambiaba, y seguía molestándola cada vez que se miraba al espejo.

Finalmente, comenzó a explorar soluciones cosméticas y decidió que un procedimiento específico para remodelar la zona del cuello era la mejor opción. Optó por una corrección de la papada, a menudo denominada liposucción submentoniana o lifting de cuello inferior.

 

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Публикация от Medical Network (@themedicalmentor)

La operación se realizó con anestesia local, lo que significaba que permaneció despierta y relajada durante todo el tiempo. Durante el procedimiento, el cirujano eliminó suavemente el exceso de grasa y tensó los tejidos subyacentes, creando un contorno más suave y esculpido. Todo el proceso suele durar entre una y dos horas, aunque los resultados finales solo se aprecian una vez que desaparece la hinchazón inicial.

El período de recuperación desempeñó un papel importante en su transformación. Durante los primeros días, tuvo que lidiar con algo de hinchazón, ligeros hematomas y un poco de sensibilidad, todo lo cual fue desapareciendo gradualmente a medida que descansaba. Siguió cuidadosamente las instrucciones de su cirujano, incluyendo el uso de una banda de compresión de soporte, lo que le ayudó a sanar más rápido y le garantizó un resultado limpio y uniforme.

Unas semanas más tarde, el cambio es innegable. Su mandíbula luce más definida, la piel flácida ha disminuido notablemente y se mueve con una nueva confianza. La mejora en su autoestima y en su aspecto general demuestra lo importante que puede ser un procedimiento cosmético bien elegido.

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