«5 metros cuadrados que hacían fruncir el ceño a todo el mundo»: lo reformó por cuatro duros y ahora la cocina deja a todos con la boca abierta. ANTES/DESPUÉS interior

La chica finalmente compró su propio apartamento en un edificio antiguo, pero después de la transacción casi no le quedó dinero para la reforma. Por eso decidieron renovar la vivienda poco a poco y de la forma más económica posible. La primera en la lista fue la cocina: pequeña, de solo 5,4 m², pero la más necesaria.

La cocina ANTES: anticuada, pero con potencial

El interior no era horrible, solo un poco viejo. Los muebles aún se mantenían en pie, las paredes estaban bien, pero faltaba comodidad.
Lo más extraño era el viejo «frigorífico» en el hueco debajo de la ventana, un vestigio de la época soviética. El piso ya tenía frigorífico, pero estaba en el pasillo.

Después: máxima comodidad con la mínima inversión

Desmontaron el hueco, lo aislaron y lo convirtieron en un elegante minibar.
Lo que más trabajo dio fue el suelo: las viejas tablas de los años 60 estaban podridas y crujían. No había presupuesto para el solado, por lo que simplemente se niveló la base con masilla y lijado, y se colocó encima un linóleo resistente al desgaste de clase 33.

Las paredes se enlucieron ligeramente y se empapelaron. La encimera se decoró con azulejos clásicos «cerdito», que contrastan muy bien con los muebles oscuros. El techo se pintó de blanco, ocultando las pequeñas irregularidades.

El frigorífico ahora está integrado en un mueble junto a la ventana, lo que ha convertido la cocina en un espacio funcional y ordenado.

Resultado

Con un presupuesto mínimo y sin reformas, el resultado es fresco, moderno y muy acogedor.
¿Qué le parece esta transformación de una cocina pequeña?

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