La canadiense de 24 años, conocida como María Magdalena, ha convertido su apariencia en un proyecto artístico. Después de decenas de operaciones, ha cambiado hasta volverse irreconocible — y ahora ella misma no puede creer cómo era antes. 💉

La modelo de Instagram confiesa que sueña con tener unos labios que nunca puedan cerrarse y que sean tan grandes que toquen la punta de su nariz. Para lograrlo, se ha sometido a una rinoplastia, un levantamiento de cejas, aumento de senos, glúteos, labios e incluso de la zona íntima.

Recientemente, María mostró fotos de archivo — imágenes de cuando aún no se había hecho cirugías plásticas: natural, con rasgos suaves, un rostro armonioso y una mirada tranquila. En aquel entonces no atraía decenas de miradas en la calle ni provocaba tantas emociones en las redes sociales.

Hoy todo es diferente. Se llama a sí misma una “obra de arte viviente” y asegura que ama cada detalle de su nueva apariencia. “Estoy orgullosa de cómo me veo — dice María. — Este es mi camino, y soy feliz.”

¿Y tú qué piensas de ello?

