«Cayó del cielo y salió con vida». A los 17 años, Juliane sobrevivió a un accidente aéreo y pasó 10 días sola en el Amazonas 🌴✈️. Su historia sigue siendo una de las más increíbles jamás contadas. Descubre cómo es hoy en día en el artículo 👇
Esta historia ocurrió hace casi medio siglo, pero sigue siendo uno de los relatos de supervivencia más asombrosos jamás contados. La protagonista es Juliane Koepcke, que ahora tiene 66 años, pero aún recuerda aquel fatídico vuelo que cambió su vida para siempre.
A los 17 años, Juliane volaba con su madre para pasar la Navidad con su padre. Sin embargo, ese día el tiempo era terrible, lo que provocó una tragedia. Un rayo cayó sobre el avión, causando un fallo en los motores, y la aeronave perdió el control y se estrelló en la densa selva.

Cuando Juliane recuperó la conciencia, vio los restos del avión a su alrededor y los cadáveres de los que no habían sobrevivido. Entre los escombros, encontró una bolsa de caramelos, que se convirtió en su única fuente de alimento.

Para sobrevivir, Juliane sabía que tenía que encontrar gente, pero eso significaba atravesar la peligrosa selva amazónica, hogar de serpientes venenosas y otras innumerables amenazas.

Su supervivencia se redujo a un conocimiento crucial que le había enseñado su padre: si alguna vez te pierdes en el Amazonas, sigue siempre el agua, porque la gente vive cerca de los ríos y arroyos. Este consejo le salvó la vida, a diferencia de los otros 14 supervivientes iniciales que murieron de deshidratación.

Juliane finalmente encontró un pequeño arroyo y caminó a lo largo de él durante días. Al décimo día, se topó con una cabaña vacía y perdió el conocimiento allí. Más tarde, unos pescadores locales la encontraron, le dieron comida y la llevaron al hospital más cercano.

Tras una larga recuperación, Juliane decidió seguir los pasos de sus padres y se convirtió en bióloga, dedicando su vida al estudio de la selva amazónica.

A los 57 años, finalmente reunió el valor para escribir un libro en el que detalla su milagrosa historia de supervivencia.

Hoy, Juliane, ahora Juliane Diller, vive en Múnich y trabaja como bibliotecaria. Casi 50 años después, ya no teme recordar lo que sucedió y sigue viajando con frecuencia, ya que su aterradora experiencia nunca le ha quitado el miedo a volar.

